Etiquetas

14 de febrero 1917 Accidentes Alcázar Alfonso XIII Alloza Almendros Alpujarra Alpujarra de granada Amor El Palmar Andalucía Animales Antonio Machado Arquitectura Artículos Azorín Bandera Bosco Botkin Cádiar calles Calvo Sotelo Camisetas Campeonato de boli Carolina Molina Casa de la Alpujarra Catas Censura Certamen de Gastronomía Cervantes Cesta de Navidad Ciencia Cofradías de Torvizcón Comida Corpus Craviotto Cuatro Vientos Cuentas cuento Cuotas 2017 Curanderos Curas Dalías daños Delantales Dia del socio Dicccionario Dichos Dios Diputación El Quijote Emigración Enrique Morón Entreríos Epifanio Lupión Escuela Escuela Hogar Estado del Cehel Exilio Exorcismo Feli Maldonado Ferias Fernando de Villena Fiestas filosofía Franco Franquismo Fregenite Gastronomía Gil Craviotto Gómez Arcos Granada Gripe 1918 Guerra civil Haza del Lino Historia Iglesia de Torvizcón impuestos Información jorairátar José Luís Vargas Jubilación Julio Alfredo Egea Juventud karol Wojtyla La Alhambra La desbandada La magdalena de Proust La parva La República La vida LACC Latiguillos populares Libros lobos Lopez Cruces Lorca Lotería Machismo Marbella mendigo Metafísica Michel Tournier Milagro Mili Misticos Mujer Murtas Museos Nacionalismo Natalio Rivas navidad Normas noticias Novela Novelas Nube de la Rábita obispo Órgiva Origen de la vida Otoño Paco Alcázar Palabras moribundas Papa Paso Patrimonio Patrimonio de la Humanidad Patriotismo Pepe Alvarez Poema Poesía Pregón Premios Prensa Presentación Productos alpujarreños Publicaciones Pueblos Ramón Llorente Recuerdos Refranero Refranes Revistas Rita Rubite Rubite 2017 Sainete San Blas socorros Soldados sorteos Sorvilán Spahni teatro Terremoto 1884 Toros Torvizcón Tragedias Trovar Trovo Turón Universiadad uvas Vendimia Viajeros videos vino Virgen de Fátima Alpujarra

miércoles, 30 de agosto de 2017

AL CASTILLO DE MONTJUIC, UN AÑO MÁS

Ramón Llorente Varela
Autor: Ramón Llorente Varela
          Defensor del Ciudadano de Gerona.      
          Ramón no olvida sus raíces alpujarreñas.



Con sentimiento y emoción, un año más, muchas personas subiremos al castillo de Montjuic, el día 24 de septiembre, para celebrar el reencuentro de muchos gerundenses que, llegados del resto de España, no olvidamos nuestras raíces ni nuestro paso, o el de nuestros padres o abuelos por el castillo de Montjuic. Dificultades y problemas de toda clase no pudieron impedir que nuestra pequeña historia quedara enterrada por el olvido y el desprecio hacia lo que era considerado por el sistema como una lacra o epidemia que había que ocultar y silenciar. La ciudad de Girona tiene una gran deuda con aquella multitud de personas, que llegadas de muchos pueblos de Andalucía y Extremadura, eran trabajadoras honradas, y que con su trabajo contribuyeron ejemplarmente al progreso social y económico de esta tierra.

Con distintos acentos y varios orígenes, nos une la voluntad de recordar nuestro pasado, con agradecimiento a la tierra y la gente que nos recibieron. El ejemplo de nuestros padres y abuelos nos anima a actuar como personas de bien. Ellos sufrieron enormes problemas, pero trabajaron con esfuerzo para salir adelante y procurarse lo necesario, sin esperar que nadie se lo regalara, y manteniendo la esperanza de abrir y ganar un futuro mejor para sus hijos.

Ahora son otros tiempos. Pero siguen siendo necesarios los principios y los ideales que en Montjuic se hicieron presentes: el trabajo, el esfuerzo, la mejora de cada uno de nosotros, el sentido de la justicia, la honradez y la imprescindible solidaridad, que son la base para conseguir una sociedad más humana y justa. Nosotros sabemos lo que son barreras de todo tipo, económicas, sociales, culturales, pues las hemos vivido en nuestras propias carnes, y las hemos superado. Y tenemos claro que ninguna bandera, ningún escudo ni ninguna consigna nos harán olvidar nuestra procedencia ni nos separarán del resto de nuestros conciudadanos.
No podemos olvidar que lo más sagrado de este mundo es la dignidad de la persona, sin distinción por razón de raza, de color, de lengua o de creencias, y que sólo desde el amor y la bondad se construye. Desde el odio sólo se destruye, se crea división y se siembra la discordia.

Como decía, ya hace un año, la humanidad es como una gran familia, y toda barrera es una traba que condiciona y limita tal realidad. Nuestra fiesta es un granito de arena para seguir construyendo puentes y trabajar por una humanidad más solidaria y justa. El próximo 24 de septiembre volveremos a celebrar en el castillo de Montjuic la fiesta de los que allí vivimos en tiempos difíciles y los que comparten con nosotros la bondad y la ilusión por un mundo mejor. Es una gran fiesta de Girona. Os esperamos.

RAMON LLORENTE VARELA
Este artículo saldrá el próximo domingo en diario de Gerona.
http://www.piabosch.cat/en-suport-i-defensa-de-ramon-llorente-defensor-de-la-ciutadania-de-girona/

No hay comentarios:

Publicar un comentario